Que puedas jugar a algo en condiciones pésimas no hace que sea la mejor manera de disfrutarlo. La primera vez que jugué al GTA III tenía un equipo tan justo para los requerimientos del juego que tenía que pulsar para girar casi 2 segundos antes de que mi coche estuviera llegando a la esquina. Así de retardada me llegaba la imagen. Y me lo terminé así. ¿Es la mejor forma de jugarlo? Pues no, para nada, es una putísima mierda que no le desearía ni a mi peor enemigo. Pero entonces era lo que había.
En aquella época había limitaciones que ahora mismo no tendría que haber. Igualmente entonces tampoco tenía sentido que los Tomb Raider de PC fueran a 30fps: si algo fantástico tiene el mundo del PC es que no es necesario limitar nada, puede ser el propio jugador el que limite lo que desee o necesite en base a su configuración y a sus preferencias.
Disculpar la desidia de las compañías ridiculizando a quien exige unos mínimos es de ser bastante gilipollas, sinceramente...
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