Sansa promete ser uno de los personajes que más juego dará en la séptima temporada de Juego de Tronos. La hemos visto tomar decisiones difíciles, no seguir las instrucciones de Jon y jugar con el corazón de Meñique a su conveniencia. Según Sophie Turner las cosas irán a más en la próxima temporada: "El cambio de vestuario en el final de temporada representa una Sansa mucho más oscura. Cuando se cambia de vestuario, aquello era solo la primera pista de que estaba preparada para jugar a este juego. Realmente estoy empezando a sentir que Sansa tiene un lado oscuro. Está jugando al juego y de forma despiadada. Cuando quiera algo, irá a cogerlo". "Exacto. Sansa tiene un poder sobre Meñique. Y después de que le confrontase por venderla a los Boltons, él le debe una y sabe que tiene que ser leal y servirle muy bien. Destruiría su reputación si ella revela algo de lo que sabe sobre él. Es complicado. Ella tiene poder, pero es una cuestión de que la gente le escuche o no. Lo veréis en la próxima temporada".